La puesta en página

Alejandro Tapia Mendoza

Alejandro Tapia
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas, Maestro en Gestión de Diseño, profesor, investigador y autor de textos académicos.
Profesor-investigador del Departamento de Teoría y Análisis de la División de Ciencias y Artes para el Diseño de la UAM-X.
Hacia una visión integral de la industria editorial

Este 2021, año todavía de pandemia, estamos celebrando los nueve años de Interlínea. En ellos hemos visto transitar por este espacio a los múltiples agentes que hacen posible el proceso editorial: ilustradores, traductores, distribuidores, editores, agentes literarios, correctores. Se trata de un grupo heterogéneo de personas y de profesiones que tienen trayectorias muy distintas, pero sin el cual no sería posible la riqueza y variedad de los materiales escritos que dan sentido a nuestros proyectos y actividades. El pensamiento y la narración, la difusión de la ciencia o la actividad sublime de la poesía no serían asequibles sin su trabajo, que casi siempre nos llega a través de esos materiales escritos y publicados cuidadosamente que forman nuestro deleite de saber y aprender. 

En Interlínea tratamos de comprender las vidas y las experiencias de todos los que realizan ese trabajo, produciendo libros y revistas, así como materiales electrónicos de lectura, pero no sólo eso. Se trata de identificar las líneas conductoras de ese proceso, de tematizarlas y analizarlas. De comprender cuál es la salud de nuestro campo editorial y prever así qué podemos esperar de él en nuestro país. Tematizar y estudiar la edición no es un asunto sencillo. Otros campos como el cine, la música o el teatro tienen una constitución propia, por ejemplo, licenciaturas en las universidades o asociaciones que les permiten una discusión interna. En el caso de la edición, como una de las más importantes industrias culturales de nuestro país, ese trabajo está aún en ciernes. 

Lo que intentamos aquí es ofrecer una visión orgánica de esa actividad, digamos algo que permita estudiar su historicidad y su identidad sociológica y profesional, para dar así volumen a una de las agencias que mejor participan de la configuración intelectual de nuestra sociedad. Un trabajo al que los invitamos a sumarse también en los siguientes años.

 

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